Este pesar no es pa' usted, Lolita
>> domingo 1 de agosto de 2010
Este pesar que siento no es pa' usted, Lolita. Ni son por usted mis lamentos.
Porque después de esa muestra vitalicia de indomables ovarios, más grandes que los cojones de muchos, la cursilería no halla espacio en esta despedida, que en realidad tampoco es para usted, sino pa' los que nos quedamos atrás sin alcanzar aún la babilla para emularla.
Como no puedo preguntarte, Lolita, me auto-permitiré decirte tú, porque te siento cercana. De hecho, tan cercana que hoy me olieron a ti el sol y la tierra entre mis dedos mientras sembraba. Esta tierra bajo los pies de mis hijos por la que estuviste toda tu vida dispuesta a adelantar tu muerte. Esta tierra bajo mis pies cuya libertad fuiste hoy tan brava de delegar en nuestras manos.
Sí, te imagino cercana, Lolita; tan cercana que puedo verte al momento de dejar el cuerpo elegido, deseando que ese moribundo instante hubiese llegado antes, si tan sólo ese segundo bastara para arrancarle de las manos al invasor el yugo y a tu país la inercia del sueño.
Lolita...tu apodo fue un disfraz innecesario para tu bien vivido nombre. Te llamaron Dolores, como profecía auto-realizada que llevaste en tu ser desde el momento de llegar al mundo. Dolores. No sé si fueron mayores los que te causó el encierro inhumano de tus verdugos físicos, o los que se fueron contigo al saber que nos dejabas subiendo (ahora sin ti) el arduo y escabroso monte hacia la libertad.
Lolita, Dolores: ¡qué mucha rabia, qué mucha turbulencia en el alma genera el encierro! Atrás quedó el tuyo que hizo tangibles las rejas invisibles del imperio; aquí queda el nuestro, cada vez más visible, cada vez más inadmisible, cada vez más encierro.
Este coraje sí es pa' ti, Dolores. A nombre tuyo y a tu memoria, porque gracias a ti y a tu maestro entendí por primera vez que hay muchos tipos de violencia que le sirven a distintos propósitos. Por tu encierro y por el de todos, por tu vida, por tu lucha y por tu muerte es que mi concepto de paz no flota ahora en un vacío.
Hasta Mahatma Gandhi, el pacifista más grande y más citado del planeta lo dijo: "sólo puedo enseñarles a no inclinar sus cabezas ante nadie aún a costa de sus vidas. Es mejor ser violento, si hay violencia en nuestros corazones, que colocarnos una capa de no-violencia para cubrir la impotencia". ¡Que nos conteste nuestra historia si no hay violencia en nuestros corazones! Sólo una piedra sería incapaz de no inmutarse. Y tú fuiste la antítesis de la impotencia.
¡Que viva una y mil veces tu gesta, Dolores! Que viva tu boca siempre pintada y la mano con que empuñaste valiente algo más que tu bandera dispuesta a morir por ella. Que vivan los años en los que estuviste presente para ser testigo del comienzo del despertar de tu pueblo a través de sus estudiantes, de su juventud, de la gente que aún conserva su dignidad y se está levantando. Testamento en vida de que en tu patria vive aún la esperanza, viven aún mil posibilidades.
Este pesar que siento no es pa' usted, Lolita. El despertar de este pueblo sí es pa' ti, Dolores. Porque bien claro lo gritaste: no viniste a matar, viniste a morir. Y lo cumpliste. ¡Gloria!



3 comentarios:
Veo la muerte como parte de la vida y pienso que solo muere, el que se olvida. Lolita Lebrón al igual que otros patriotas, que dejan sus nombres escritos en la historia, jamás serán olvidados. Todos tenemos el deber de ser próceres de nuestra nación, pobre de aquellos que pasan por la vida como inservibles almas invisibles.
Gracias por compartirlo.
¡Alabanza! ¡alabanza!
Saludos
Secundo cada una de tus palabras. Gracias por escribirlas.
¡Alabanza para ella y para su patria!
Publicar un comentario en la entrada